lunes, 18 de octubre de 2010

La palabra encendida de Luis Rosales.

Por Aquiles Julián

"He dejado manuscritos dormitados durante muchos años. No he terminado nunca nada de lo que he empezado. Proyecto con demasiada ambición, quiero redactarlo con justeza y no me llega ni el tiempo ni la ilusión. Moriré cualquier día siendo un escritor en ciernes".

Luis Rosales

Luis Rosales, el gran Luis Rosales, sigue siendo negado y preterido por el aparato "cultural" impuesto por los áulicos del totalitarismo. Una conspiración de silencio pretende esquilmarle a la tradición poética hispanoamericana a un autor esencial. Ese aparato, al cual Guillermo Cabrera Infante, nombró como la Extraordinaria y Eficaz Maquinaria de Fabricar Calumnias, y que yo en particular llamo La Matraca Canalla, verdadero surtidor de desinformación, calumnias, ataques, manipulación y control de la opinión pública, se ensañó contra Rosales inventando una infamia que le persiguió hasta su muerte, pese a que una y otra vez los hechos, hasta donde pudieron ser esclarecidos, le exculpaban. Más aún, le honraban, porque arriesgaron, tanto él como sus familiares, sus vidas en un momento particularmente letal, siniestramente confuso, en que ambos bandos, los llamados Republicanos y los llamados Nacionalistas, procedían a matanzas horrendas y paranoicas.

Aquel conflicto en que la pasión irracional arropó a España, en que odios de siglos emergieron y la ceguera sustituyó todo razonamiento, todo discernimiento, hoy sabemos que fue instrumentalizado por Stalin para negociar con Hitler (a la vez que se lucraba y saca provecho de las reservas de oro del país). Un libro fundamental: "El fin de la inocencia: Willi Münzenberg y la seducción de los intelectuales" del catedrático de la universidad de Columbia, Stephen Koch, desvela cómo la guerra civil española fue aprovechada por Stalin para forzar a Hitler a pactar, acción que logró en 1939, el Pacto Hitler-Stalin, suscrito en Moscú por los cancilleres de Alemania y la Unión Soviética, que despedazó a Polonia y animó a Hitler a iniciar su carrera de expansión territorial.

Aquellas actitudes extremistas, las declaraciones amenazadoras, los egos inflados, las acciones agresivas y aquel ultraizquierdismo galopante que caracterizó los primerso años de la República, la matonería y las conductas levantistas, anticlericales, marxanas, produjeron una reacción no menos atroz y despiadada. El asesinato de Calvo Sotelo a mano de matones republicanos fue la gota que derramó el vaso. La sublevación o el alzamiento, como se le llama, fue casi impuesto. De inmediato, España se escindió trágicamente. Dos bandos que se odiaban a muerte esgrimieron sus armas y su furia. Y muchos que no eran partidarios ni de unos ni de otros, quedaron pulverizados en el medio, con ambos bandos acusándoles de estar con el contrario.

Los estalinistas, que aplicaban la falaz política del Frente Popular para arropar a socialdemócratas y liberales a dejarse narigonear por ellos, acudieron a los partidarios de la democracia, la libertad y el pluralismo, que hicieron causa común con la República pese a una realidad cruenta e inmisericorde: los estalinistas eran iguales de asesinos. Y no tenían empacho en criminalizar a sus propios aliados. Los asesinatos no se limitaron a los que políticamente les eran adversos y actuaban en el bando contrario, también a los del propio lado que políticamente no se ajustaban a Moscú y a Stalin, como aconteció con los anarquistas, con los del POUM y los tildados de trotskistas.

Aquella criminalidad inenarrable carcomió las posibilidades de triunfo del bando republicano. Y ello era parte del plan de Stalin: España no era más, sin que lo supieran los españoles que pelearon bravamente de ambos lados, que una moneda de negociación con Hitler, un peón a sacrificar. Tanto fue así que luego, para borrar sus huellas, Stalin se dedicó fríamente a matar a sus principales agentes en las purgas que implementó pasada la segunda guerra mundial, como bien deja claro Arthur London en sus memorias estremecedoras de "La Confesión".

UNA VOZ MAYOR DE LA GENERACIÓN DEL 36, EN ESPAÑA

Luis Rosales pertenece al grupo de escritores que inicia publicando en los turbulentos años de la década del ´30 en España. Fueron años tumultuosos, caracterizados por el enfrentamiento en Europa de dos corrientes totalitarias, ciegamente criminales, que predicaban el exterminio puro y simple de los contrarios.

Fascistas y estalinistas, admiradores de Mussolini y Hitler o de Lenin y Stalin, se ladraban y, en muchas ocasiones, pasaban de los insultos a los balazos. Las vapuleadas democracias liberales eran denostadas y despreciadas por los partidarios de una u otra corriente. En España la radicalización casi no dejó espacio para sostener una posición conciliadora, democrática y sensata. El lenguaje del odio predominaba.

Y en ese ambiente enfebrecido y mortífero, en que el exterminio se predicaba de un lado y el otro, los poetas quedaban forzados a elegir bando y, cuando no, se les asignaba uno, según parentela o simplemente por no estar de un lado se le consignaba en el otro, como le sucedió a García Lorca.

Poetas de la Generación del 36 son Leopoldo Panero, Luis Rosales, Miguel Hernández, Luis Felipe Vivanco, Gabriel Celaya, Juan Panero, German Bleiberg, Dionisio Ridruejo, entre otros.

Es una generación que aporta prosistas y narradores como Camilo José Cela, Miguel Delibes y Gonzalo Torrentes Ballester, María Zambrano, José Antonio Maravall, José Luis Aranguren, José Ferrater Mora, Julián Marías y dramaturgos del nivel de Antonio Buero Vallejo y Alfonso Sastre.

Una generación marcada y condenada por la maquinaria cultural estalinista, que la lapidó sin misericordia acusándola de falangista y subordinada al franquismo, sin discriminar ni cernir, en bloque, simplemente porque no se plegó al estalinismo, no cantó a La Pasionaria, no se dejó encuadrar en los valores y creencias de Carrillo y su banda. Esa maquinaria, que se enseñoreó y adueñó de diversos aparatos culturales y medios de formación y control de opinión, enalteció a los sumisos al estalinismo y descalificó, injurió y ninguneó a los que no se subordinaron a sus dictámenes.

El aparato cultural marxano se vengó en ellos una derrota que Stalin y los extravíos chequistas produjeron sobre todo. Se les negó. Se les rebajaron méritos. Se les desconoció. Eran la generación suprimida, como el mismo Rosales llegó a expresar en una entrevista tras la concesión del premio Cervantes en 1982: "no hay una puerta histórica que gire sino creando un vacío y nosotros hemos sido la generación suprimida, el vacío que necesitaba la historia para seguir siendo historia".

En España, muchos escritores que buscaban labrarse un espacio propio, fueron atraídos por el aparato cultural estalinista. El PCE enmascaró su acción proselitista en organismos y mecanismos aparentemente culturales, liberales, democráticos. Y una buena parte de los escritores y artistas, que reaccionaban contra los envaramientos del franquismo y sus engolamientos, se inclinaron hacia posiciones contestatarias y cuestionadoras. Eran la progresía, vinculada emocionalmente al PSOE y entrampada en la visión maniquea del PCE (y no olvidemos el embadurnamiento de sangre del PSOE en la España republicana, su compromiso con los crímenes, las Checas y las "sacas").

De ahí que el aparato cultural liberal, penetrado por el estalinismo, se contrapuso al aparato cultural oficial, y sólo promovieron a los poetas que hicieron causa común con la República y en particular con el comunismo: Miguel Hernández, Rafael Alberti, por ejemplo. Parcialmente a los exiliados e internamente a los que derivaron hacia el PCE o el PSOE. E igualmente se atacaron, etiquetaron y condenaron a los poetas, escritores e intelectuales que no se dejaron engatusar o mancuernar por la ideología estalinista, a los que se tildó de falangistas, franquistas o fascistas, o cualquier otro epíteto según el gusto.

El control del aparato cultural que ha desarrollado el estalinismo, su capacidad de promoción y de forjar nombradías no centradas en obras sino en la simpatía o adscripción políticas, su poder de desinformar, calumniar, excluir y lapidar, han generado más de una autocensura, más de una sumisión interesada y oportunista, más de una aberrante prosternación. De tal manera se han conformado claques, mafias, bandas. Y se han catapultado autores tanto como se han descalificado e ignorados otros. Y en muchos sentidos, Luis Rosales ha sido víctima de este aparato indecente e inicuo.

UN POETA EN MEDIO DE LOS ODIOS RECRECIDOS

¿Tendría que contarse nueva vez la infortunada lucha de los Rosales, en particular de Luis, por salvar a García Lorca, su amigo entrañable, aquel fatídico 16 de agosto de 1936? Lo cierto es que habrá que hacerlo una y otra vez, para impedir que la maldad de quienes hacen causa común con La Matraca Canalla del estalinismo, especie de patología mental que es inmune a todo: datos, hechos, verdades, resultados, que pervive y contamina almas y obnubila juicios, en su afán de controlar los "aparatos ideológicos del Estado", sea la que se imponga.

La reconstrucción de los hechos, motorizada por los más renombrados biógrafos del inmortal poeta andaluz, indican que Lorca murió fruto no tanto de pasiones políticas como de rencores, envidias y mezquindades familiares, que aprovecharon un momento confuso y particularmente homicida, el alzamiento falangista, en que ambos bandos, republicanos y nacionalistas, se dedican a matanzas incontroladas, a exterminar a todo el que en apariencia les adversa en las zonas territoriales que controlan.

Así, sabemos que existían resquemores con Lorca por parte de las familias Roldán y Alba por aquella tragedia: "La casa de Bernarda Alba"; que se le envidiaba a Lorca su cosmopolitismo, su renombre; que se le criticaba su homosexualidad y su indefinición política: Lorca prefería llevarse bien con todos y manifestaba posiciones contrapuestas en una España que se cerraba a cal y canto en dos posiciones irreconciliables y antagónicas.

Cuando se llevan a Lorca de la residencia de los Rosales el 16 de agosto de 1936, donde acudió a refugiarse, la madre de Luis, doña Esperanza de Rosales, logra que se espere a uno de sus hijos para impedir que se lleven a Federico sin el resguardo de un familiar. Miguel, el hermano de Luis, le acompaña junto a la tropilla falangista que encabezan Ramón Ruiz Alonso y Juan Trescastro Medina, este último casado con una prima lejana de Lorca.

Cuando le trasladan al edificio del gobierno civil, un guardia de asalto golpea a Federico con la culata de su mosquetón. Miguel Rosales pide que no lleven al poeta a los "interrogatorios", la sala de tortura. Ruiz Alonso acusa a García Lorca de "espía de Moscú".

Cuando Luis y José Rosales se enteran del caso y van en ayuda, estos se encaran en forma dura con Ruiz Alonso. José Rosales habla con José Valdés Guzmán, gobernador civil, quien le transmite la gravedad de las acusaciones a Lorca: "socialista y agente de Moscú", ambas mentiras. Al día siguiente, José obtiene una orden de libertad para Lorca de parte del Gobernador militar, Gonzales Espinosa. Cuando entra a la sede del gobierno civil, Valdés Guzmán le dice que ha llegado tarde: "Ya lo habrán fusilado. ¡Y ahora vamos a ver qué hacemos con tu hermano!", amenazando a Luis por haber acogido a Lorca en su casa. Valdés mentía, esperaba orden de Queipo del Llano para actuar. Valdés telefonea a del Llano y le pregunta: "¿Qué hago con él? Lo he tenido aquí por dos días" Y Queipo le responde: "Dale café, mucho café". La orden está dada. En un viejo Buick se llevan a Lorca y otros tres. Trescastro Medina alardea: "Yo le he pegado dos tiros en el culo por maricón".

La situación de Luis, que a diferencia de sus hermanos no pertenece a La Falange es comprometida. Finalmente, terminaron por condenarle a una multa de 25,000 pesetas por refugiar a Lorca. Su valor, sin embargo, se vio opacado por la calumnia que los comunistas le levantaron. Como el poeta Félix Grande expresó, Luis "era consciente de que cuando la calumnia se echa a rodar no hay quien la pare". El mismo Rosales llegó a expresar: "El hecho de la muerte de Federico fue la toma de conciencia más dolorosa que he tenido en mi vida". Y su hijo Luis Rosales Fouz nos habla de la repercusión de aquel infausto hecho en la vida de Luis Rosales: "Hizo que mi padre viviera con la tristeza de no haber podido hacer nada por salvar a su maestro y amigo, pero con la cabeza muy alta por haberlo intentado y haberse jugado la vida."

Dura experiencia para un alma joven, ver la inmisericordia consumar un crimen y no poder él evitarlo. Llegó a preguntarse, una y otra vez, cómo un don nadie "se hizo responsable de la muerte de una de las personas más importante que había en España entonces. Y ese es el terrible horror de la guerra" (Luis Rosales Fouz). Afirmaba que aquel crimen le había hecho desconfiar de la política y de los políticos por el resto de su vida. Y sobre indecorosa instrumentalización de aquel crimen inmundo por el PCE el mismo Rosales llegó a expresar en 1979: "El Partido Comunista de España, desde hace cuarenta años, está sacando "tajada" de Federico García Lorca."

Luis Rosales fue víctima de ambos bandos. Los falangistas le mataron a su maestro y amigo, García Lorca, arrancado de su hogar por la fuerza y asesinado. Y los republicanos le asesinaron a otro gran amigo, Joaquín Amigo, tirado por el Tajo de Ronda.

¿Tendrían, los que se refocilaron en la calumnia y arrojaron cieno sobre la reputación de Luis Rosales la mitad de la hombría que él tuvo para arriesgar su vida por su amigo? ¿Qué acto de valor, de riesgo de la vida, asumieron? ¿Por quién se la jugaron? ¿Cómo hubiesen actuado de haberse visto en iguales circunstancias?

La crueldad inútil de la guerra, ese "terrible horror" fue una conciencia que nunca le abandonó y le hizo escribir versos como

"…la vida entera
cabe dentro de un odio."

(El naufragio interior)

LA REDENCIÓN POR EL AMOR

Frente a tanta desolación, frente a los frutos amargos del odio entre hermanos, frente a la catástrofe que se cernió primero sobre España y después sobre toda Europa, encenegada en una hecatombe delirante, que arrasó siglos de cultura y lenta acumulación de logros, barridos por la metralla, los bombardeos y la sevicia humana, Luis Rosales se vuelve hacia el amor, el humano y el divino.

Huye de los discursos estentóreos, las artimañas de la muerte, y se refugia en lo que el amor humano puede proveer y en la paz inmarcesible del amor de Dios. A la mujer dedica versos de delicada hechura, construidos muchos de ellos con apego a las formas más clásicas y, a la vez, con imágenes que recrean la tradición poética española y la mezclan con la tradición de la vanguardia.

A Jesús y a Dios dedica sublimes poemas en que el estremecimiento místico y la bendición de la plenitud y el gozo que proporciona la fe se hacen pálpito, vínculo y nutritiva agua de vida que refresca el alma.

Aquellas traumáticas experiencias tempranas le marcaron. De ahí ese tono de oscuro desengaño que late en sus poemas. Esa angustia existencial que puebla muchos de sus versos. Ese recogerse en Dios como vía de trascender tiempos amargos y terribles.

Y por igual su amor por la bendición de la vida, las cosas triviales, la mansedumbre del hogar, los aromas de la tierra y de la mesa, el paisaje que es milagro cotidiano, la amistad y el cariño, el amor que provee consuelo y tibieza en los días en que se gasta el tiempo humano.

Para Luis Rosales "Vivir es ver volver. El tiempo pasa: las cosas que quisimos son caedizas, fugitivas se van. Y esto es morir: borrarse de sí mismo".

Así vivió:

"…con humildad,

Buscando la palabra precisa".

(Ascensión hacia el reposo)

UNA POESÍA TIBIA, AMIGABLE, ENTRAÑABLEMENTE HUMANA

Rosales es parte de una generación, la de 1936, que reacciona contra los excesos de las vanguardias retornando a las límpidas fuentes de la poesía clásica española. Se les llegó a tildar de garcilasistas, por su revaloración de Garcilaso de la Vega.

Retomar las formas clásicas, devolver a la poesía sus maneras tradicionales, fueron los principales aportes de esta generación. El soneto, el poema sometido al metro y la rima, los temas tradicionales. Félix Grande destaca: "Aún no se ha visto por entero la dimensión que tiene. Es un maestro del soneto, de la copla, del romance", y no queda ahí, también del verso libre y el poema en prosa.

Poesía que esplende en las pequeñas minucias de la vida, en las vivencias cotidianas, que canta la vida particular, las diminutas alegrías y esperanzas, el milagro sempiterno del amor, la bendición de un cuerpo que comparte su tibieza, de un alimento que destella en el paladar, de la conversación afable, los paisajes fraternos, la misericordia de Dios que nos libra de nuestros desvaríos y perdona nuestra maldad.

Poesía íntima, recogida, que se aleja de la plaza, de las pasiones y controversias que dividen, separan y enfrentan a los hombres, para encontrar la palabra que hermana, que reúne, que convida.

Poesía labrada con paciencia, sin desvivirse por el aplauso y el encomio, macerándose en el recogimiento de años de cuidadoso escardo, de orfebrería detallada. Nada de buscar la claque, el ruido de elogios basados no en el disfrute de la obra, sino en la adscripción política, al margen del valor propio del poema.

El poeta José Carlos Rosales, sobrino del granadino, destaca que su tío solía aconsejar que los libros no debían publicarse antes de diez o doce años, que había que tenerlos esperando. "Creía que uno de los peligros que debía de sortear siempre el escritor era el de publicar demasiado pronto. Su idea era que cualquier publicación es prematura, porque uno siempre se arrepiente de cómo lo ha hecho y luego trata de rectificarlo".

La poesía es una búsqueda de transitividad en experiencias tan personales, tan intransitivas, que es casi milagro que pueda verificarse la comunicación. El mismo Rosales nos dice:

"A cada hombre le tendríamos que hablar en una lengua distinta,
a cada amigo le tendríamos que hablar con una voz distinta

para que nos pudiese comprender,

pero la lengua personal es tan fiel a sí misma,
tan incomunicable
que las palabras son como ataúdes
y sólo llevan de hombre a hombre
su andamio agonizante,
su remanente de silencio
y su estertor…"
(La cicatriz)

EL OFICIO DESVALIDO DE POETA

"La poesía es la más desvalida y menesterosa, anda siempre con los pies descalzos", expresó en una ocasión Luis Rosales. Aquí, allá, doquier, la poesía es tenida por oficio inútil. Vivimos tiempos prosaicos, signados por lo utilitario, por lo funcional, por lo que puede mercadearse. La poesía es una pasión tan personal, tan íntima, tan recogida y ajena a las modas y afanes dominantes, que muchos miran con desdén. Y sin embargo, para Rosales era un título que temprano adquirió y al que nunca renunció.

Cuando alguien le preguntó qué era lo que más valoraba de su vida, larga y cargada de experiencias, respondió: "Bueno, este pequeño título al que nadie le da valor que es ser poeta. Yo nunca he dejado que me lo arrebaten".

Se reconocía orteguiano. Rosales llegó a afirmar de su maestro: "…fue quien me amuebló la cabeza, quien me enseñó a pensar, quien me ordenó las ideas hasta hacerlas constituir un todo".

A Luis Rosales, Pedro García Domínguez, filólogo español, lo retrata en adjetivos cargados de encomio: "era señor en todo y en todo un caballero: noble y generoso; sabio y prudente. Era gran conversador, infatigable y ameno".

Otro gran mentor en su vida lo fue José Bergamín, quien fue su primer editor y le guió en sus primeros momentos y de quien cuenta la siguiente anécdota: "Le dije un día: tengo mucha dificultad para expresar con palabras lo que pienso. Y Bergamín me respondió: Luis, no se escribe con ideas, se escribe con palabras".

Su relación con la poesía es de cultivo paciente, a solas. Llega a decir, en una de tantas entrevistas, que no escribe para los lectores, pese a agradecer que existan. "Escribo por obligación ética, para cumplir un destino al cual estoy llamado; yo soy, irremediablemente, un escritor. Me han preguntado en alguna ocasión: "tú por qué tardas tanto en publicar tus libros?". Yo a veces he tardado diez años o quince años en publicar un libro, porque a mí lo que me interesa es escribirlos, no publicarlos. ¡Los libros están ahí! Si yo no los publico, otros lo harán por mí; si alguien tiene que leerlos, alguien los leerá; pero quiero separar por completo estas cosas. Primero, que para mí el lector es muy distinto del público; me interesan los lectores, a los cuales debo muchas de las alegrías que he tenido en la vida.

Y hay que hacer otra distinción. Yo escribo únicamente como un compromiso ético que tengo conmigo mismo, con mi tiempo y, naturalmente, con Dios. En esa última relación hay un Dios – para mí, Jesucristo – que es el Tú absoluto; ese Tú, para mí de alguna manera, es siempre el horizonte, hasta en los poetas más blasfemos. De ahí nace ese imperativo que yo siento al decir que escribo por una conformación interior mía que, en definitiva, es un compromiso ético".

Este es Luis Rosales, poeta, ensayista, hombre de bien, de cuyo nacimiento este 2010 se cumplen 100 años y cuya poesía y prosa son grandes monumentos de la literatura española en el siglo XX.

"El recuerdo se teje

Con doble hilo,

Y de cuando en cuando se recuerdan cosas

Que no han sucedido".

Luis Rosales

Lea el www.scribd.com el poemario homenaje a Luis Rosales con motivo de los cien años de su nacimiento: http://www.scribd.com/doc/39614861/LA-LUZ-INTERRUMPIDA-Y-OTROS-POEMAS-POR-LUIS-ROSALES-ESPANA

Véase en mi blog.-


martes, 13 de julio de 2010

Lo llaman "atrasismo"

La ideología que, en lugar de aspirar al progreso, impulsa hacia el atraso y al suicidio de los pueblos.

Lo llaman "atrasismo"

Marcos Aguinis
Para LA NACION

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Viernes 2 de julio de 2010 | Publicado en edición impresa

Desde España, el escritor Horacio Vázquez-Rial nos provee de una palabra develadora que acaba de acuñar: "atrasismo". Se refiere a una potente ideología, infiltrada en los espacios de la izquierda (o llamada izquierda), que en lugar de querer un avance hacia el progreso, impulsa hacia el atraso. Es cierto que ama a los pobres y marginados, pero no los ayuda a superar la miseria. Por el contrario, la miseria de franjas cada vez más grandes es celebrada como una victoria.


Vázquez-Rial cita a Carlos Alberto Montaner, quien describió a los miembros de esta filiación absurda como "gentes que, paradójicamente, admiran el modelo de desarrollo de los pueblos que menos progresan". Aparecen los ejemplos de Venezuela, Bolivia y Cuba, entre otros. En vez de apuntar hacia el mañana, se atornillan a un ultraconservadurismo empobrecedor que les impide avanzar. Un líder indigenista boliviano confesó que "nuestro futuro es nuestro pasado". Terrible. Porque el derecho a cultivar la hermosa identidad indígena y los valores que ella contiene son distorsionados hacia una dirección autodestructiva. En lugar de ponerse al día, para que esos factores sean dinámicos y productivos en el presente, aspiran a quedarse atados a las tumbas. Es tan ridículo como si los egipcios pretendieran vivir en los tiempos de los faraones y los italianos en los de César Augusto.


La solidaridad con los que sufren privaciones no es acompañada por un análisis profundo de sus causas, como lo hicieron grandes pensadores y estudiosos, entre los que incluyo, claro, a Karl Marx. No. Se manejan con esquemas que no miran las evidencias de los cambios en el mundo. Esos esquemas fueron útiles y acertados tiempo atrás. Por ejemplo, el proletariado, que adquirió luminosidad mesiánica porque era la clase social que redimiría a todos los hombres, ya no existe o no existe con las características del siglo XIX. Sólo mencionarlo es una antigüedad.


Otras categorías e instituciones siguen su mismo destino. El capitalismo tampoco es igual al descrito por los clásicos y ya se duda si el nombre es suficientemente abarcativo de sus proteiformes rasgos. Sin embargo, el "atrasismo" lo ve como el claro enemigo número uno. Y todo lo que pueda destruirlo es apoyado con alegría. Por eso, algunos fracasos de este sistema (crisis financiera, perseverancia de la pobreza, castigo de la desocupación, desigualdad insolente y otros flagelos) son voceados como victorias. Hasta se desea que haya más crisis, pobreza, desocupación y desigualdad. Cuanto peor, mejor. Se ansía que el capitalismo caiga en ruinas. Pero ¿con qué reemplazo? ¿Cuál socialismo o cuál comunismo es inmune al fracaso y garantiza el Edén?
No se mira lejos. Sólo se quiere la descomposición y la caída del capitalismo. Este anhelo se vigorizó con el indigerible fracaso de las experiencias estalinista, maoísta, castrista y guerrillera. El deseo de muchos Vietnam expresado con sinceridad fanática por el Che no se ha cumplido. Algunos reemplazan esa catástrofe (con antifaces de cierta respetabilidad) por el terrorismo islámico. No hay que ser muy agudo para descubrir estalinistas, maoístas y castristas entre quienes aparentan defender ahora la democracia y, de un modo artero, esquivan la mirada y el discurso ante el avance de los talibanes y la persistencia de muchas dictaduras.


El "atrasismo" tiene hondas raíces. Proviene de los tiempos en que comenzó la esclavitud entre los seres humanos. Una persona encadenada a otra y obligada a producirle riquezas de modo forzado no podía dejar de anhelar quemárselas. Su primera aspiración era sabotearlo, herirlo y asesinarlo. Luego quitarle lo que tenía. Esto se mantuvo e incrementó a lo largo de milenios. Las crónicas y la literatura ofrecen infinitos testimonios. La epopeya radicaba en asesinar al tirano, no en narrar cómo el oprimido luego se dedicaba a crear su propia riqueza. Esto último es aburrido y no estremece. Estremece demoler al opresor. En la misma línea va la saga de Robin Hood: quitar al que tiene. La distribución alegra, pero no estimula a seguir produciendo, de esto no se habla.


Una línea semejante cursa el tema de la plusvalía. Cuando Marx la estudió, no tuvo a su alcance las pruebas de que la riqueza también se produce sin robo. Después Lenin desarrolló el concepto del imperialismo mediante el traslado de la plusvalía a países enteros saqueados por una potencia. Pero resulta que ahora existen individuos y países que han prosperado de una forma asombrosa sin atracar ni colonizar a nadie. ¿Entonces?
También abunda la tendencia a culpar de los fracasos a factores externos. Buscar un chivo expiatorio es muy frecuente. A nivel global ahora el chivo expiatorio, según la oportunidad, se llama capitalismo, FMI, imperialismo, Israel, liberalismo, etcétera. En la Argentina y Venezuela sus gobiernos añaden a la prensa independiente. Son los culpables. Los malditos culpables. Los que hay que erradicar para que el mundo funcione mejor. ¿Funcionará mejor?


En el "atrasismo" se confunden las cosas. Ha incorporado racionalizaciones y clichés que pretenden justificar errores graves. Incluso se ha llegado a invertir el objetivo inicial de la izquierda. En efecto, en su origen la izquierda fue libertaria, crítica, no aceptaba dictaduras, ni cercenamiento de los derechos individuales, ni quedarse en la pobreza. El objetivo máximo era llegar a que hubiese tanta abundancia para que "cada uno dé según su necesidad y cada uno produzca según su capacidad". Se deseaba la riqueza. Sin coerciones. Sin tiranías. Sin envidia ni rencor. El paraíso.


Pero esto fue distorsionado tras la Revolución Francesa misma, que impuso el terror para liquidar a los antiguos dueños, devoró sucesivas capas de revolucionarios y desembocó en la dictadura napoleónica. La segunda gran distorsión de la izquierda, cuyas consecuencias duran hasta el presente, ocurrió tras la Revolución Rusa. Cayó en la tragedia de otra dictadura, esta vez "en nombre" del proletariado. Gulags, genocidio, purgas, regresión artística, antisemitismo, cercenamiento de los derechos individuales, silencio de la prensa, censura en todos los campos de la actividad humana, abominación de la democracia y degüello de la libertad. Ese modelo "progresista" fue reproducido por Mao, Pol Pot y otros regímenes. Todos ellos generaron atraso económico, político y social. Pero sus fanáticos no lo quieren reconocer. Inventan argumentos risueños para mantener la ilusión. Ninguno de ellos consiguió desarrollos excepcionales, a lo sumo efectuó plagios del capitalismo horrible.


Un ejemplo perfecto de "atrasismo" lo ofrece ahora la Franja de Gaza. Empecemos por reconocer la legitimidad de sus habitantes por conseguir la autodeterminación porque nunca, nunca desde los tiempos de los filisteos, habían gozado de entera libertad. Después del mandato británico cayeron bajo dominio egipcio por dos décadas. En ese período no se les facilitó la autonomía ni el progreso, sino que se los utilizó para hostilizar a las poblaciones civiles de Israel. Aumentó la pobreza y no se permitió que los refugiados de la guerra se integrasen al mercado. Luego cayeron bajo el control israelí. Tras varias décadas de una convivencia aceptable, que incluía trabajo para cientos de miles en la misma Israel y los beneficios de sus hospitales, universidades, provisión de insumos y comercio bilateral, surgieron los antagonismos. Unos diez mil israelíes construyeron en ese territorio varios asentamientos que lograron un despliegue alucinante, porque hasta exportaron flores a Holanda y quesos a Suiza. ¡Desde la Franja de Gaza! Los reclamos de terminar con la ocupación israelí, sin embargo, hicieron que un duro como Ariel Sharon decidiese retirar todas sus fuerzas e incluso sacar de los pelos y las orejas a los colonos judíos. Gaza se convirtió en un territorio Judenrein (limpio de judíos).


Terminó la ocupación, a la que se le echaba la culpa de todos los males. Sharon tuvo la esperanza que de ahí nacería un significativo avance hacia la paz. Pero Gaza no se convirtió en la piedra basal de un Estado palestino fraterno y progresista, sino en la plataforma de lanzamientos de inclementes misiles. Hace poco visité Sderot, cerca de la frontera, y vi. una cantidad impresionante de esos misiles, disparados contra centros comerciales, hospitales y escuelas. Vi también los búnkeres donde huyen a refugiarse cada vez que suena la alarma. Del lado de Gaza, en cambio, no hay refugios porque usan de escudo humano a la población. Si mueren muchos, mayor será su éxito mediático.


Advertí que en Gaza se practica el "atrasismo" en plenitud. No se construyen centros turísticos, ni aprovechan las bellezas del mar, ni los descubrimientos arqueológicos, ni las fértiles huertas y granjas que habían construido los israelíes, ni se marcha hacia una producción que lleve a la prosperidad del pueblo. Al contrario, se gastan millones de dólares en misiles y en demostraciones estériles. En aumentar el atraso. Antes de que Hamas tomase el control, no había "crisis humanitaria". La crisis fue creada por el gobierno fundamentalista, precisamente, luego de rebelarse contra la Autoridad Palestina y asesinar a un centenar y medio de sus funcionarios. No acepta la solución de dos Estados (uno judío y otro árabe) porque sólo quiere la destrucción del envidiado y exitoso Israel. Su objetivo es destruir, no construir. Echan la culpa al otro e invocan el bloqueo, olvidando por qué nació. Antes de que empezaran a disparar su lluvia de misiles no había bloqueo alguno. Incluso en las actuales circunstancias ingresan a diario en la Franja de Gaza camiones con toneladas de insumos israelíes, que incluyen alimentos, vacunas y artículos medicinales. Muchísimo más de lo que podría aportar la más nutrida flota extranjera. He visto también a numerosos habitantes de Gaza en los hospitales israelíes.


La aún parcialmente ocupada Cisjor-dania, por el contrario, dejó de enviar criminales suicidas y se dedica a progresar en serio. Por haber disminuido la corrupción y dejar de llamar a la guerra, su crecimiento llegará este año ¡al 10%! Ahí comienzan a ponerse las bases de un brillante Estado palestino.


Pese a estos datos, el "atrasismo" de Gaza convoca más simpatías. Y estas simpatías sabotean el progreso, eternizan al atraso. Quienes de verdad aman a los palestinos deberían exaltar el modelo de Cisjordania y condenar el de Gaza. No es fácil, sin embargo, desprenderse de la confusión que el "atrasismo" genera. Es una diabólica trampa de la que ni siquiera pueden liberarse muchas mentes lúcidas.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Espejos

Eduardo Galeano

La Jornada

Mexicanas

Tlazoltéotl, luna mexicana, diosa de la noche huasteca, pudo hacerse un lugarcito en el panteón macho de los aztecas.

Ella era la madre madrísima que protegía a las paridas y a las parteras y guiaba el viaje de las semillas hacia las plantas. Diosa del amor y también de la basura, condenada a comer mierda, encarnaba la fecundidad y la lujuria.

Como Eva, como Pandora, Tlazoltéotl tenía la culpa de la perdición de los hombres; y las mujeres que nacían en su día vivían condenadas al placer.

Y cuando la tierra temblaba, por vibración suave o terremoto devastador, nadie dudaba:

–Es ella.

Egipcias

Heródoto, venido de Grecia, comprobó que el río y el cielo de Egipto no se parecían a ningún otro río ni a ningún otro cielo, y lo mismo ocurría con las costumbres. Gente rara, los egipcios: amasaban la harina con los pies y el barro con las manos, y momificaban a sus gatos muertos y los guardaban en cámaras sagradas.

Pero lo que más llamaba la atención era el lugar que las mujeres ocupaban entre los hombres. Ellas, fueran nobles o plebeyas, se casaban libremente y sin renunciar a sus nombres ni a sus bienes. La educación, la propiedad, el trabajo y la herencia eran derechos de ellas, y no sólo de ellos, y eran ellas quienes hacían las compras en el mercadomientras ellos estaban tejiendo en casa. Según Heródoto, que era bastante inventón, ellas meaban de pie y ellos, de rodillas.

Hebreas

Según el Antiguo Testamento, las hijas de Eva seguían sufriendo el castigo divino.

Podían morir apedreadas las adúlteras, las hechiceras y las mujeres que no llegaran vírgenes al matrimonio; marchaban a la hoguera las que se prostituían siendo hijas de sacerdotes.

Y la ley divina mandaba cortar la mano de la mujer que agarrara a un hombre por los huevos, aunque fuera en defensa propia o en defensa de su marido.

Durante cuarenta días quedaba impura la mujer que paría hijo varón. Ochenta días duraba su suciedad, si era niña.

Impura era la mujer con menstruación, por siete días y sus noches, y trasmitía su impureza a cualquiera que la tocara o tocara la silla donde se sentaba o el lecho donde dormía.

Romanas

Cicerón había explicado que las mujeres debían estar sometidas a guardianes masculinos debido a la debilidad de su intelecto.

Las romanas pasaban de manos de varón a manos de varón. El padre que casaba a su hija podía cederla al marido en propiedad o entregársela en préstamo. De todos modos, lo que importaba era la dote, el patrimonio, la herencia: del placer se encargaban las esclavas.

Los médicos romanos creían, como Aristóteles, que las mujeres, todas, patricias, plebeyas o esclavas, tenían menos dientes y menos cerebro que los hombres y que en los días de menstruación empañaban los espejos con un velo rojizo.

Plinio el Viejo, la mayor autoridad científica del imperio, demostró que la mujer menstruada agriaba el vino nuevo, esterilizaba las cosechas, secaba las semillas y las frutas, mataba los injertos de plantas y los enjambres de abejas, herrumbraba el bronce y volvía locos a los perros.

Griegas

De un dolor de cabeza, puede nacer una diosa. Atenea brotó de la dolida cabeza de su padre, Zeus, que se abrió para darle nacimiento. Ella fue parida sin madre.

Tiempo después, su voto resultó decisivo en el tribunal de los dioses, cuando el Olimpo tuvo que pronunciar una sentencia difícil.

Para vengar a su papá, Electra y su hermano Orestes habían partido de un hachazo el pescuezo de su mamá.

Las Furias acusaban. Exigían que los asesinos fueran apedreados hasta la muerte, porque es sagrada la vida de una reina y quien mata a la madre no tiene perdón.

Apolo asumió la defensa. Sostuvo que los acusados eran hijos de madre indigna y que la maternidad no tenía la menor importancia. Una madre, afirmó Apolo, no es más que el surco inerte donde el hombre echa su semilla.

De los trece dioses del jurado, seis votaron por la condenación y seis por la absolución.

Atenea decidía el desempate. Ella votó contra la madre que no tuvo y dio vida eterna al poder macho en Atenas.

Amazonas

Las amazonas, temibles mujeres, habían peleado contra Hércules, cuando era Heracles, y contra Aquiles en la guerra de Troya. Odiaban a los hombres y se cortaban el seno derecho para que sus flechazos fueran más certeros.

El gran río que atraviesa el cuerpo de América de lado a lado, se llama Amazonas por obra y gracia del conquistador español Francisco de Orellana.

Él fue el primer europeo que lo navegó, desde los adentros de la tierra hasta las afueras de la mar. Volvió a España con un ojo menos, y contó que sus bergantines habían sido acribillados a flechazos por mujeres guerreras, que peleaban desnudas, rugían como fieras y cuando sentían hambre de amores secuestraban hombres, los besaban en la noche y los estrangulaban al amanecer.

Y por dar prestigio griego a su relato, Orellana dijo que ellas eran aquellas amazonas adoradoras de la diosa Diana, y con su nombre bautizó al río donde tenían su reino.

Los siglos han pasado. De las amazonas, nunca más se supo. Pero el río se sigue llamando así, y aunque cada día lo envenenan los pesticidas, los abonos químicos, el mercurio de las minas y el petróleo de los barcos, sus aguas siguen siendo las más ricas del mundo en peces, aves y cuentos.

Cuando el hígado era la casa del alma

En otros tiempos, mucho antes de que nacieran los cardiólogos y los letristas de boleros, las revistas del corazón bien pudieron llamarse revistas del hígado.

El hígado era el centro de todo.

Según la tradición china, el hígado era el lugar donde el alma dormía y soñaba.

En Egipto, la custodia del hígado estaba a cargo de Amset, hijo del dios Horus, y en Roma quien se ocupaba de cuidarlo era nada menos que Júpiter, el padre de los dioses.

Los etruscos leían el destino en el hígado de los animales que sacrificaban.

Según la tradición griega, Prometeo robó para nosotros, los humanos, el fuego de los dioses. Y Zeus, el mandamás del Olimpo, lo castigó encadenándolo a una roca, donde un buitre le comía el hígado cada día.

No el corazón: el hígado. Pero cada día el hígado de Prometeo renacía, y ésa era la prueba de su inmortalidad.

Fundación del machismo

Por si fuera poco ese suplicio, Zeus también castigó la traición de Prometeo creando a la primera mujer. Y nos mandó el regalo.

Según los poetas del Olimpo, ella se llamaba Pandora, era hermosa y curiosa y más bien antolondrada.

Pandora llegó a la tierra con una gran caja entre los brazos. Dentro de la caja estaban, prisioneras, las desgracias. Zeus le había prohibido abrirla; pero apenas aterrizó entre nosotros, ella no pudo aguantar la tentación y la destapó.

Las plagas se echaron a volar y nos clavaron sus aguijones. Y así llegó la muerte al mundo, y llegaron la vejez, la enfermedad, la guerra, el trabajo...

Según los sacerdotes de la Biblia, otra mujer, llamada Eva, creada por otro dios en otra nube, también nos trajo puras calamidades.

Heracles

Zeus era muy castigador. Por mala conducta, vendió como esclavo a su hijo Heracles, que después, en Roma, se llamó Hércules.

Heracles fue comprado por Onfale, reina de Lidia, y a su servicio liquidó a una serpiente gigante, lo que no exigió un gran esfuerzo a quien despedazaba serpientes desde que era bebé, y capturó a los mellizos que en las noches, convertidos en moscas, robaban el sueño de la gente.

Pero a la reina Onfale no le interesaban ni un poquito esas proezas. Ella quería un amante, no un guardián.

Pasaban encerrados casi todo el tiempo. Cuando se mostraban, el lucía collares de perlas, brazaletes de oro y coloridas enaguas que poco duraban, porque sus músculos reventaban las costuras, y ella vestía la piel del león que él había asfixiado, con sus brazos, en Nemea.

Según se decía en el reino, cuando él se portaba mal, ella le pegaba con una sandalia en el culo. Y se decía que en los ratos libres, Heracles se echaba a los pies de su dueña y se distraía hilando y tejiendo, mientras las mujeres de la corte lo abanicaban, lo peinaban, lo perfumaban, le daban de comer en la boca y le servían vino de a sorbitos.

Tres años duraron las vacaciones, hasta que Zeus, el papá, mandó que Heracles regresara de una buena vez a su trabajo y culminara sus doce hazañas de supermacho universal.

http://www.jornada.unam.mx/2009/03/22/index.php?section=opinion&article=a03a1cul

domingo, 8 de marzo de 2009

MUJERES Y VARONES EN SUS DÍAS

MUJERES Y VARONES EN SUS DÍAS

No los diferenció el Altísimo,

representado varón,

no se sabe todavía por qué.

Anochecía el 7 de marzo

o amanecía el 30 de abril,

que más da: eran días,

siguen siendo días.

En el anochecer de marzo

se reunían combustible y voluntades

para doblegar la resistencia

con la muerte.

Amanecía abril

y con guante blanco

se sindicaba a los “moribles”

de esos días,

por algún pedazo de baldosa

golpeando alguna chapa de alquiler.

¿Qué celebran hoy mujeres y varones?

¿Qué desigualdades todavía

no fueron fabricadas ex-profeso,

para hundir un pedazo de trapo encendido

en cada una de las puertas

donde trabajaban las mujeres?

¿Qué igualdades todavía

les falta un invento de fortuna

que sea más certero

que los disparos de los días de mayo?

Todavía no podemos celebrar

aunque muchos proclamen

que es festejo.

Todavía los pequeños logros

resultan escasos

para entender que el mundo ha cambiado

a favor de quienes lo trabajan.

Apenas nos quedan los recuerdos.

Sea la memoria, la memoria

y sean los hechos

un recuerdo.

Dionel Filipigh, 07-08 de marzo de 2006

GRACIAS A TODAS LAS MUJERES Y HOMBRES QUE LUCHAN POR LA ARMONÍA, EL CESE DE LA VIOLENCIA Y LA NO EXCLUSIÓN.

ALICIA

LAS MUJERES

(Lamento Canción)
Jorge Schussheim
Las mujeres, esos extraños seres,
Estas locas rematadas que sólo comen ensalada
Y se pasan por la cara mucho aceite de tortuga,
Porque creen que con eso van más lentas las arrugas...

Las mujeres, esos extraños seres,
Esas termperamentales responsables de mis males,
Que desean ser iguales a nosotros, los varones,
Y se dan por satisfechas cuando usan pantalones...

Las mujeres y más vale que te enteres
Para siempre y de una vez
Te manejan como quieren, te dan vuelta del revés
Y te tienen como a un trapo empapado a sus pies...
Las mujeres, esos extraños seres carentes de razón,
Locas como Napoleón, me enloquecen de pasión...
Las mujeres...

Las mujeres, esos extraños seres,
Esas grandes chantajistas a las que no hay quien se resista,
Con suspiros y caricios aunque uno esté que arde
Lo convencen de que no es nada llegar dos horas tarde...

Las mujeres, esos extraños seres,
Ese desastre incoherente que te enamora de repente,
En la cama más caliente, deslizándose con gracia,
Te abandona dulcemente – tiene clase de gimnasia.

Las mujeres y más vale que te enteres
Para siempre y de una vez
Te manejan como quieren, te dan vuelta del revés
Y te tienen como a un trapo empapado a sus pies...
Las mujeres, esos extraños seres carentes de razón,
Locas como Napoleón, me enloquecen de pasión...
Las mujeres...

Las mujeres, esos extraños seres,
Esas estúpidas divinas que detestan la cocina:
Y en el baño, tras la cortina, esconden a hurtadillas
Un paisaje de calzones colgando de las canillas.

Las mujeres, esos extraños seres,
Esas ilógicas tan tiernas con el cerebro entre las piernas,
Analizadas eternas de pensamiento inconexo
Son, sin embargo, señores, lo mejor del otro sexo...


Las mujeres y más vale que te enteres
Para siempre y de una vez
Te manejan como quieren, te dan vuelta del revés
Y te tienen como a un trapo empapado a sus pies...
Las mujeres, esos extraños seres carentes de razón,
Locas como Napoleón, me enloquecen de pasión...
Las mujeres...
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martes, 24 de febrero de 2009

Savina, Soneto Interviú / 23-02-09

Guido Ariel Barrios Alonso envió un mensaje a los miembros de/del sabina y uruguay.

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Asunto: Soneto Interviú / 23-02-09

Para una joven poeta

I]

Líbrate del común de los lugares,
del azogue tribal de los espejos,
el verbo se hizo carne con pellejo,
no te inmoles en fuegos malabares.

Profanando neoclásicos altares,
cuando, estando tan cerca, estemos lejos,
baila con una tibia de Vallejo,
al son de un rhythm and blues por soleares.

Ven a sembrar palabras encendidas,
ponle sal y vinagre a la tormenta,
búrlate de mi muerte con tu vida.

Pásate de la raya a pie de imprenta,
cuando Sebas se apunte a la mordida
carga tu carabina treinta treinta.

II]

Bipolar, di que sí, porque los polos
pierden el norte cuando el sur naufraga,
porque la fuga es canto, niebla, yaga,
porque en mitad del beso estamos solos.

Luminiscente como las criaturas
que con piadoso afán tejen su nido
entre el prozac, el aleph del olvido
y un guión sin rodar que mata y cura.

Tu sino es la sintaxis del deseo,
los dos dientes de leche de Mateo,
un eclipse de luna en pleno día.

La cadena perpetua de ir nombrando
los cómos, los porqués, los hasta cuándo
que envenenan tu sueño, Estefanía.

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viernes, 23 de enero de 2009

La verdad del Facebook


¡¡¡¡ Escalofriante !!!!


LASTIMOSAMENTE LAS COSAS BUENAS QUE UNOS HACEN, OTROS LA APROVECHAN PARA HACER EL MAL..

Esta semana en la televisión hubo reportaje todos los días con Joaquín López Dóriga (periodista mexicano) sobre Facebook, Hi5, Myspace, Sonico, etc y lo peligroso que son.

Viene un reportaje diario en el periódico MILENIO, sobre como los secuestradores tienen como fuente de información directa y confiable los blogs, el Facebook y el Hi5.

Entrevistaron a unos secuestradores y dicen que entran a la red y ven los ROSTROS, la casa, los carros, las fotos de viaje y saben el nivel social y económico que tienen quienes ahí aparecen. Ya en televisión uno de ellos había declarado que antes batallaban mucho para reconocer a los candidatos a secuestros, pero que ahora con el Facebook y la información que ponemos voluntariamente en la red, ya no se confunden ni tienen que investigar en dondviven o en que escuela estudian y a donde viajan y quienes son sus paprmanos y amigos. Eso pasó con Alejandro Marti, (Joven mexicano muerto por sus secuestradores) que de todo ponía.

La familia acaba de cerrar su blog después de darse cuenta de la cantidad de información potencialmente peligrosa que el joven había puesto ahí con alegría y sin sospechar que estaba armando a quienes lo mataron.

Protejan a sus hijos y protéjanse ustedes; ya no pongan información peligrosa en la red.

LA VERDAD SOBRE "FACEBOOK"

Facebook está vendiendo la información de sus usuarios al mejor postor. Cito textualmente: "Lo que muchos usuarios no saben es que de acuerdo a las condiciones del contrato que virtualmente asumen al hacer clic en el cuadro "acepto", los usuarios le otorgan a Facebook la propiedad exclusiva y perpetua de toda la información e imágenes que publican.'

De hecho, resalta el experto, los afiliados "automáticamente autorizan a Facebook el uso perpetuo y transferible, junto con los derechos de distribución o despliegue público de todo lo que cuelgan en su página Web." Los términos de uso le reserva a Facebook el derecho a conceder y sub-licenciar todo "el contenido del usuario" a otros negocios.

Sin su consentimiento, a muchos usuarios les convirtieron sus fotografías en publicidad, transformando un comercio privado en endosos públicos.

De repente todo lo que sus afiliados publicaron, incluyendo sus fotografías personales, su inclinación política, el estado de sus relaciones afectivas, intereses individuales y hasta la dirección de la casa, se envió sin su autorización expresa a millares de usuarios..

Hay que creerle a Mr. Melber cuando asegura que muchos empleadores gringos al evaluar hojas de vida revisan Facebook para conocer intimidades de los solicitantes. La prueba que una página en Facebook no es para nada privada se evidenció en un sonado caso donde la Universidad John Brown expulsó a un estudiante cuando descubrió una foto que colgó en Facebook vestido de travesti. Otra evidencia sucedió cuando un agente del Servicio Secreto visitó en la Universidad de Oklahoma al estudiante de segundo año Saúl Martínez por un comentario que publicó en contra del presidente. Y para colmo de males, el asunto no termina si el usuario se decide retirar. Aun cuando los usuarios cancelan la membresía, sus fotos e información permanecen abordo, según Facebook, por si deciden reactivar su cuenta.

Es más, el usuario no es retirado inclusive cuando fallece. De acuerdo a las "condiciones de uso," los dolientes no pueden obligar que Facebook descuelgue los datos e imágenes de sus deudos, ya que cuando el finado aceptó el contrato virtual le otorgó a Facebook el derecho de "mantenerlo activo bajo un status especial de conmemoración por un período de tiempo determinado por nosotros para permitir que otros usuarios puedan publicar y observar comentarios sobre el difunto."

Sepan los usuarios de Facebook que son partícipes indefensos de un escenario los académicos califican como el caso de espionaje más grande en la historia de la humanidad. De paso se convierten de manera inconsciente en los precursores del fenómeno de "Big Brother" te está observando. Alusión directa a la intromisión abusiva del estado en los asuntos privados del ciudadano común para controlar su comportamiento social, tema de una novela profundamente premonitoria escrita en 1932 por el británico Aldous

Huxley: "Un Mundo Feliz."