martes, 20 de enero de 2009

Freno al libre mercado

detrás de Crisis Financiera Mundial

Carlos Ruiz

Domingo, 11 de enero de 2009

Contrariamente a lo que mucha gente piensa (que la actual crisis financiera mundial señala el fin del “modelo capitalista”), y que es necesario una mayor intervención del “Estado” en los mercados, ya está saliendo a la luz nueva información sobre las verdaderas causas de la crisis; como la estafa de unos 50 mil millones de dólares que; Bernard Madoff, un anteriormente muy respetado financista de Wall Street, perpetró en contra de algunos de sus clientes—movidos por un excesivo afán de lucro—y la “protección del Estado” a gigantescas instituciones financieras creadas por ese “Estado”, para otorgarle ventajas sobre sus competidores del sector privado, como lo ilustra un artículo de Karl Rove, un alto asesor y funcionario del Presidente George W. Bush, divulgado por la agencia internacional de noticias estadounidense; Associated Press (AP), y publicado por el periódico neoyorquino The Wall Street Journal, este jueves 8 de enero de 2009, y que traduzco al español a continuación, para beneficio de los lectores venezolanos y del resto de la América de habla hispana: El Presidente Bush Trató de Controlar a “Fan” y a “Fred” Los Demócratas y los Medios tienen la Historia Inmobiliaria Equivocada

Karl Rove

[Nota del traductor: “Fan” y “Fred” son abreviaturas de los apelativos coloquiales estadounidenses Fannie Mae (Federal National Mortgage Association) y Freddie Mac (Federal Home Loan Mortgage Corporation), que son empresas establecidas por el Estado estadounidense con el objetivo de hacer posible el acceso a créditos hipotecarios a los compradores de viviendas de menores recursos]

La fábrica de mitos está desatada cuando la administración Bush se prepara para salir del pueblo. Entre los más prominentes está la afirmación de que el colapso inmobiliario resultó de un capitalismo sin riendas bajo un presidente opuesto a toda regulación.

Al igual que la mayoría de los mitos, éste entretiene, pero es ficticio. En realidad, Fannie Mae y Freddie Mac estuvieron entre los principales responsables de la crisis inmobiliaria; y el Sr. Bush quería controlarlos antes de que las cosas se saliesen fuera de control.

En vez de un fracaso del capitalismo, el colapso inmobiliario demuestra lo que es probable que ocurra cuando el gobierno le confiere privilegios especiales a entidades privadas favoritas que facilitan [la aparición] de malos actores y prácticas condenables.

Fannie y Freddie son “empresas promovidas y apoyadas por el gobierno” (government-sponsored enterprises GSE—por sus siglas en inglés), creadas por el Congreso. Como tales, ellas tenían la promesa implícita de respaldar a los contribuyentes [a quienes pagan impuestos] y podían pedir dinero prestado a tasas muy por debajo de las de sus competidores.

Debido a esto, la administración Bush advirtió en el presupuesto que emitió en abril de 2001, que Fannie y Freddie, eran demasiado grandes y estaban sobre apalancadas. Su colapso “podría tener fuertes repercusiones en los mercados financieros, afectando a las entidades federales [nacionales] aseguradas y a las actividades económicas”, mucho más allá [del mercado] inmobiliario.

El Sr. Bush quería limitar el riesgo sistémico aumentando los requerimientos de capital de las GSE; aprobación previa obligatoria de nuevas actividades; y limitar el tamaño de sus portafolios [inversiones en el mercado de valores]. ¿Por qué debería el gobierno regular a los bancos, a las cajas de ahorro [credit unions], los ahorros y los préstamos, pero no a las GSE? El Sr. Bush quería que se tratase a las GSE exactamente igual que a sus competidores del sector privado.

Pero las GSE contraatacaron. Ellas no querían que entrasen en vigencia las reformas de Bush, porque éstas nivelarían el campo de juego para sus competidores. El Congreso si aprobó las reformas de Bush; pero en 2008, después que colapsaron Fannie y Freddie.

La historia largamente no reportada es que para defenderse; las GSE, se involucraron en una euforia de cabildeo. Ellas contrataron a demócratas y republicanos de alto perfil y gastaron 170 millones de dólares en cabildeo durante la década pasada. Ellas también construyeron una elaborada red de cabilderos regionales y locales para presionar a los miembros del Congreso.

Sobre Karl Rove

Karl Rove se desempeñó como un alto asesor del Presidente George W. Bush entre 2000 y 2007, y sub jefe del gabinete personal entre 2004 y 2007. En la Casa Blanca, él supervisaba los departamentos de Iniciativas Estratégicas; Asuntos Políticos; Enlaces Públicos y Asuntos Inter Gubernamentales, y fue sub jefe de Políticas, coordinando el proceso de elaboración de políticas de la Casa Blanca.

Antes de que Karl Rove llegase a ser conocido como “El Arquitecto” de las campañas de 2000 y 2004 de Bush, él era el presidente de Karl Rove + Company, una compañía de asuntos públicos basada en Austin [Texas], que trabajaba para candidatos [del partido] republicano, causas no partidistas y grupos sin fines de lucro. Sus clientes incluían a más de 75 candidatos [del partido] republicano, para del Senado [nacional], candidatos al congreso y a las gobernaciones en 24 estados, así como del Moderate Party [Partido Moderado] de Suecia.

Karl escribe una opinión editorial semanal para [el periódico] The Wall Street Journal; es columnista de [la revista] Newsweek, y está ahora escribiendo un libro que será publicado [por la casa editorial] Simon & Schuster. Envíele correos electrónicos al autor a Karl@Rove.com o visítelo en la página de internet Rove.com

Cuando el [militante del partido] republicano; Richard Shelby, de [el estado de] Alabama, entonces presidente del Comité de Bancos del Senado, presionó a favor de una exhaustiva reforma de las GSE en 2005, el senador [del partido] demócrata; Chris Dodd de [el estado de] Connecticut, exitosamente amenazó con un filibuster [impedir la votación mediante el uso del derecho de palabra; extensamente, hasta que se pase el límite legal para votar]. Después, luego de que Fannie y Freddie colapsaron, el Sr. Dodd preguntó: “¿Porqué no estábamos nosotros haciendo más?”. Él entonces votó a favor de las reformas de Bush, que él en una oportunidad llamó. “enfermizamente aconsejadas”.

Pero el Sr. Dodd no fue el único [militante del partido] demócrata en amontonar abusos sobre las reformas de Bush. [El miembro de la Casa de Representantes—“diputado”] Barney Fran de [el estado de] Massachusetts, defendió a Fannie y Freddie como “fundamentalmente sólidas” y etiquetó a las propuestas del presidente como “sin sentido”. Él después votó a favor de las reformas. El senador; Charles Schumer de [el estado de] New York, rechazó las “preocupaciones sobre seguridad y solidez” del Sr. Bush, llamándolas “un espanta pájaros”. “Si no está roto, no lo repares”; fue el útil consejo, tanto del senador Thomas Carper de [el estado de] Delawere, como de la representante [“diputada”] Maxine Waters, de [el estado de] California. El representante [“diputado”] Gregory Meeks, de [el estado de] New York, regañó a un funcionario de Bush en una audiencia, diciendo: “yo sólo estoy molesto” porque la administración sacó a colación el asunto.

Los [militantes del partido] demócrata tenían prestos aliados entre los prestamistas acostumbrados a que las GSE comprasen sus riesgosos créditos hipotecarios. Por ejemplo; Angelo Mozilo, funcionario ejecutivo jefe [CEO por sus siglas en inglés] de Countrywide Financial, se quejó de que. “un proceso regulatorio demasiado engorroso reduciría, o hasta eliminaría, los incentivos para las GSE y sus socios del mercado primario”.

A Fannie y a Freddie, les tomó tres décadas adquirir 2 billones de dólares en hipotecas y papeles del mercado de valores respaldados por hipotecas. Juntos, ellos poseían 2,1 billones de dólares en 2000. Para 2005, las dos GSE poseían 4 billones de dólares; un incremento del 92 por ciento en sólo cinco años. Para 2008, ellas habían crecido otro 24 por ciento, hasta cerca de 5 billones de dólares. Ellas poseían casi la mitad de todas las hipotecas estadounidenses.

Mientras más presionaba el presidente por la reforma, más compraban ellas. Peter Wallison, del American Enterprise Institute, y Charles Calomiris de la Columbia Business School, sugieren que un billón de dólares de esta deuda eran créditos por debajo de la tasa del mercado y “créditos mentirosos”, adquiridos casi todos entre 2005 y 2007. Este amontonamiento de papeles del mercado riesgosos hizo posible que los bancos aprobaran créditos imprudentemente en una escala masiva.

Algunos críticos culpan al Sr. Bush porque él apoyó ampliar la tenencia de hogares propios. Pero el objetivo del Sr. Bush era que las personas poseyesen hogares que ellas pudiesen costear, no aquellos hechos accesibles por prestamistas irresponsables que se deshacían de sus riesgos al transferirlos a las GSE.

El colapso inmobiliario es mayormente una historia de avaricia e irresponsabilidad hecha posible por el privilegio gubernamental. Si los [militantes del partido] demócrata le hubiesen otorgado a la administración Bush los poderes regulatorios que buscaba, la crisis inmobiliaria no sería ni cercanamente tan severa y la economía en su conjunto estaría desempeñándose mejor.

Por eso es que algunos fabricantes de mitos están tan empeñados en negar que el Sr. Bush trabajó por controlar a las GSE. Pero los hechos son cosas tozudas; como acostumbraba a decir Ronald Reagan; y en este caso, los hechos apoyan al Sr. Bush y ofrecen una severa evaluación sobre claves [militantes del partido] demócrata. Quizás eso explica porqué tantos en los medios de comunicación no han contado la historia real.

stompysegunfdo@yahoo.com
http://www.analitica.com/va/economia/opinion/7914997.asp